Sobre el sistema de trading

Después de bastante tiempo de estudios teóricos, a finales de 2016 construí y comenzé a operar un sistema de trading en base a velas diarias en el ETF SPY que replica la evolución del conocido índice SP500 de la bolsa de EEUU a través de CFDs.

El sistema lleva funcionando en operativa real desde el 01/01/17 hasta ahora.

Unos dos años y medio de operativa constituyen una buena muestra de lo que puede dar de si el sistema.

También se han comprobado el deslizamiento de precio a la entrada/salida de las operaciones entre lo real y lo teórico que al tratarse del activo mas líquido de la bolsa de EEUU es despreciable.

La principal característica del sistema es que no se basa en el precio del activo sino en indicadores de amplitud del mercado americano, que son los basados en la línea avance-descenso, es decir, la diferencia entre los valores que suben menos los que bajan en un determinado mercado diariamente.

Después de años estudiando diversos sistemas de trading de mayor o menor grado de complejidad me decanté durante un tiempo por los de “reversión a la media” que explotan una ineficiencia bastante conocida en los mercados.

Sin embargo no puede obtener un rendimiento ni resultados satisfactorios en el tiempo en que los estuve operando en real.

Posteriormente combiné estos sistemas de reversión a la media con otros mas novedosos y muy poco utilizados (de hecho a día de hoy no conozco un sistema similar con reglas cerradas) como son los basados en los llamados “indicadores de amplitud”.

Y desde hace un tiempo solamente opero un sistema de trading basado en indicadores de amplitud.

A día de hoy y con los conocimientos que tengo creo que esta es la mejor herramienta para poder abordar el mercado y poder conocer el “timming” de mercado en el que nos encontramos (de hecho también se conoce como “market timming” al estudio de estos indicadores).

El utilizar parámetros de amplitud para sistemas no es muy habitual, pero considero que es la línea Avance-Descenso la que verdaderamente rige el mercado y no los índices SP500 o Nasdaq.

Raro es que una vez conocidos estos indicadores el mercado nos pueda pillar con el pié cambiado y nos de un buen susto.

Las entradas se producen al día siguiente en que se de la señal, y siempre van a ser a la apertura del mercado. Principalmente se trabaja el lado largo (mercado alcista, 70% del total de operaciones) pero también hay un porcentaje de operaciones en corto (mercado bajista, 30% del total de operaciones).

El sistema en realidad está formado por dos subsistemas antagónicos que operan en situaciones opuestas.

El subsistema base es el que he llamado “Impulso”, que puede se alcista (largos) o bajista (cortos). Este ha proporcionado a lo largo de los años el 70% de las ganancias del sistema. En esencia:

-entra en largos cuando se estima que un impulso alcista se ha establecido
-sale de largos cuando se estima que el impulso se ha agotado o exista una complacencia extrema en el mercado que haga que se pueda caer en cualquier momento

-entra en cortos cuando se estima que un impulso bajista se ha establecido
-sale de cortos cuando se estima que el impulso se ha agotado, existe un pánico extremo en el mercado que haga que se pueda producir una vuelta al alza en cualquier momento o hay divergencias alcistas entre los indicadores y la cotización del índice.

El otro subsistema solo trabaja el lado largo y entra en los momentos en los que se produce una capitulación de alcistas y un pánico extremo en el mercado en los que se prevee que pueda producirse una explosión alcista por sobreventa. Se sale de largos cuando los indicadores nos señalen que probablemente la explosión haya llegado a su fín.

Para operar el sistema se necesita un capital apreciable, sobre todo a partir del último cambio del ESMA y los límites de apalancamiento de los CFDs (mínimo 1:20 para el CFD SPY en la mayoría de los brokers).